Los ángeles caídos, también llamados demonios, son ángeles creados por Dios que se revelaron junto con Satanás. A Satanás se le designa desde el cielo como príncipe de los demonios:

Mt 12:24 “Mas los fariseos, al oírlo, decían: este no echa fuera los demonios sino por belzebú, príncipe de los demonios.”

Siendo Satanás un ángel, los demonios también tienen que ser ángeles, pero caídos al igual que Satanás. Ese ángel se llamaba Lucifer, un querubín creado por Dios, que se reveló y creo un reino paralelo atrayendo hacia su causa a ángeles creados por Dios, y que creyeron en él:

 Isa 14:12 “! Cómo caíste del cielo, oh lucero hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de dios, levantare mi trono, y en el monte del testimonio me sentare, a los lados del norte.”

Los ángeles fueron creados por Dios, como seres espirituales para ayudar a los seres humanos. Dios a sus escogidos les tiene asignados ángeles que les protegen:

Sal 91:11 “Pues a sus ángeles mandara cerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.”

De acuerdo al pensamiento judío, entre mas justicia tengas, apegándote a los mandamientos, y más obediencia a Dios, mayor protección angelical tendrás. Entre más busques a Dios, más ángeles te ayudarán.

Sin embargo, los ángeles caídos, llamados demonios, se han constituido en enemigos de las almas, con el propósito de destruir al hombre y evitar que se cumpla un juramento que Dios hizo después de que la serpiente sedujera a Adán y Eva para hacerlos ir en contra de dios, crear la muerte y traer maldición a la humanidad. Cual es ese juramento: Gn 3:15

Dios le dice a la serpiente (Satanás): Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza y tú le herirás en el calcañar. Esta pues sentenciando a la destrucción a Satanás: Ez 26:21

Te convertiré en espanto, y dejarás de ser; serás buscada y nunca más serás hallada, dice el señor. La simiente de la mujer es nuestro señor Jesucristo.

Esa simiente vendrá de la descendencia de Adán, Seth, Noé, Sem, Abraham, Isaac, Jacob, Juda, María y Jesús. La simiente de la serpiente es Satanás y sus ángeles caídos.

Satanás tiene que dar una respuesta ante tal sentencia. Su estrategia será destruir a la descendencia de Adán y veamos como la lleva a cabo: Gn 6:1

Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios (aquí se habla acerca de los ángeles caídos); que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para si mujeres, escogiendo de entre todas.

Hay un libro de Enok, quien fuera descendiente de Adán, que fue encontrado en las ruinas del mar muerto, que describe como estos ángeles, entraron a la tierra en el monte Hermon, para cumplir sus propósitos.

Ellos hicieron contrataciones con los padres y a cambio de las hijas les enseñaron a construir armas de acero, a extraer el oro; y les enseñaron el arte de la guerra para que aprendieran el dominio sobre los demás.

A las mujeres les enseñaron el arte de la seducción, y corrompieron la sexualidad, enseñando la fornicación, el adulterio, la homosexualidad y a realizar el acto también con animales.

De la unión de las mujeres con los ángeles caídos, se creo una mutación genética de la creación original, y de ahí nacieron los gigantes, llamados Nefilin, que fueron valientes de renombre en su tiempo: Gn 6:4

Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después de que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Esta mutación creció, a tal grado, que Dios se dolió en su corazón y decidió terminar con su creación: Gn 6:5

Y vio el señor que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente al mal.

La mutación genética se incrementaba, el propósito de Satanás de destruir a la humanidad parecía que estaba a punto de lograr su cometido y dijo el señor:

Gn 6:7 “Raere de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia y hasta el reptil y las aves del cielo.

Pero Noé hallo gracia delante de dios, dice la biblia que Noé era varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios camino Noé y no se había contaminado ni él ni su familia de toda la corrupción imperante.

Y mando Dios a Noé construir el arca y trajo el diluvio sobre la tierra y a partir de Noé y su familia se inicia un nuevo periodo en la humanidad.

Cuando las aguas empezaron a descender, después del diluvio, Noé envió una paloma y llegado el momento regresó con una rama de olivo en el pico, como señal de la nueva era que daba inicio, en la cual el olivo vendría a ser la unción que cristo traería a este mundo a través del espíritu santo.