La oración constituye el diálogo que los hijos de Dios establecemos día con día con nuestro Señor, con el fin de contar con su ayuda en toda necesidad.

La oración es amistad que tenemos con nuestro padre gracias a los méritos de Jesucristo y es el espíritu santo quien estimula y guía la oración.

Jer 33:3 “Dice el señor: clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.”

Estas palabras han servido de incentivo muy poderoso para la oración de muchos. Dialogar con Dios a través de la oración, es verdadero dialogo, es poder.

La Biblia está llena de historias que nos ayudan a esclarecer de qué manera la oración ha sido la herramienta que ha movido la mano de Dios a favor de sus hijos.

Hch 12:2

Mato Herodes a espada a Jacob, hermano de Juan y viendo que había agradado a los judíos, procedió a aprender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. (Pascua)

Herodes quiere matar también al apóstol Pedro y busca la manera de hacerlo para que el pueblo no se entere.

12:4

Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la Pascua.

12:5

Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacia sin César oración a Dios por él. Así ocurre un gran milagro que al mismo Pedro lo dejaría perplejo:

Dice la palabra que Pedro estaba custodiado por 16 guardias y encadenado a dos de ellos y cuando dormía llegó un ángel que lleno de resplandor el lugar y cayendo los grilletes le dijo que se pusiera las sandalias y lo sacó de la cárcel sin que los guardias se dieran cuenta.

Lo relevante es que Pedro pensaba que era sólo una visión, no sabía que era verdad la presencia del ángel, no estaba seguro si era un sueño o era realidad.

Las visiones de Dios deben de aceptarse, y seguramente Dios las pondrá en los momentos difíciles, que es lo que provoca es misericordia tan grande: la oración.

Hch 12:12

Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre marcos, donde muchos estaban unidos orando.

Importante: La Biblia no registra que se oró por Jacob y lo mataron a espada. En cambio sí registra que oraron por Pedro y fue rescatado por Dios.

Sigamos el ejemplo de esta comunidad primitiva que está orando en todo momento por los demás.

Hch 12:13-15

Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode, la cual cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta.

Ellos le dijeron estás loca, pero ella aseguraba que así era, entonces ellos decían: es un ángel.

Cuántas veces oramos y no estamos seguros de las respuestas de Dios, cuántas veces oramos sin creer en el poder de Dios y a pesar de nosotros mismos Dios se manifiesta conforme a su voluntad.

No siempre el Señor estará limitado a nuestra fe, Dios nos sorprende siempre. No es porque yo tengo fe que dios me va a contestar.

No es en la fe de mi fe, es mi fe en Dios. Sólo necesitas fe para orar, es para lo único que necesitas fe.

Mt 21:22

Todo lo que pidieres en oración creyendo lo recibirás, sólo deja la respuesta a Dios si tenemos la fe suficiente para pensar que Dios es capaz de hacer milagros.

Si tenemos la fe suficiente para llegar y orar, ya desde que nos postramos a orar es porque estamos confiando en que Dios puede hacer algo.

Eso es todo lo que Dios requiere de nosotros, que tengamos fe para comenzar a orar, tomemos el ejemplo de aquellos que se postran tres veces al día a orar a nuestro padre por tantas necesidades que hay.

Ef 6:18 “Orando en todo tiempo con toda oración”

Amén