Lucas 4:33 “Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros Jesús nazareno?, ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quien eres, el Santo de Dios”.

Y Jesús le reprendió, diciendo cállate, y sal de el.

Entonces el demonio salió de aquel hombre, por qué ellos reconocían la autoridad de Cristo.

La presencia del mesías en la tierra tiene el propósito de quitar el poder a estos ángeles caídos. Jesús viene a destruir su poderío.

Enok, en su libro, dice que en tiempos futuros, y estos tiempos se están acercando; habrá una lucha final; la lucha de la luz contra las tinieblas, la lucha de los ángeles caídos, con los hijos de Dios y  los seguidores de Jesús.

Si recordamos la lucha de David contra Goliat, un gigante Nefilim, la mezcla ángel caído y mujer; encontramos un paralelismo de lo que sucederá en estos tiempos finales.

David vence a Goliat con la roca de su honda.

En estos tiempos satanás será vencido por la roca eterna, que es Cristo, así lo anuncio Dios por Daniel el profeta:

DN 2:34  Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó”.

La roca es Cristo que está tirando al gigante con pies de barro y acero. El acero representa a los ángeles caídos que se mezclaron con los descendientes de Adán, los del barro.

El cuerpo del gigante contiene la cabeza de oro, que es el imperio babilonio; los brazos y el pecho de plata que representa al imperio de medio persa; los muslos de bronce que son el imperio griego; los pies de barro y acero son el imperio romano.

Dice David que fueron desmenuzados todas las partes del gigante y se las llevo el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Más la roca que hirió a la imagen, fue hecha de un gran monte que llenó toda la tierra, monte significa el lugar donde se adora a Dios. Cuando la roca hiera al gigante, entonces toda la tierra estará llena de su gloria.

Enok dice que cuando estos gigantes morían, lo que salía de ellos eran espíritus inmundos.

Estos ángeles caídos empezaban a vagar en busca de un alma que los recibiera. Se metían entonces con los seres humanos que estaban en contacto con las ciencias ocultas: brujería, santería, astrología, tarot, magia etc. este tipo de practicas los atraen, porque son practicas que la ley de Dios prohíbe.

DT 18:10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

Quienes tales cosas practican atraen maldiciones, dice la palabra de Dios que:

EXODO 20:5 “No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy el SEÑOR tu Dios, fuerte, celoso, que visito la iniquidad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, de los que me aborrecen”

Por ello quienes han tenido antepasados que se dedicaron a este tipo de maldad, pueden estar recibiendo influencias de esos ángeles. Son maldiciones que se heredan.

Lo que se puede observar, si esta maldición está latente; es que se vivirán tragedias y situaciones que son inexplicables.

¿Qué encontramos? Un constante acecho de estos demonios, por los pactos realizados.

La buena nueva para estas personas es que Jesús vino a deshacer las obras del diablo.

Veamos lo que la palabra dice que otorga a los que creen:

COL 2:13 “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircusición de vuestra carne, os dio vida juntamente con el, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.

Los de la iglesia primitiva tenían, por práctica realizar un baño ritual, en que la persona, que ha vivido este tipo de situaciones era introducido a las aguas vivas, pidiendo perdón por sus antepasados o también cuando esa persona hubiera tenido contacto con ellos, en su afán por dinero o poder.

Para ello la persona hace una confesión pública de renuncia a satanás y su influencia de este mundo de maldad para someterse a la obediencia del hijo de Dios. Esto se hacia, y se hace en la actualidad, como un trabajo de purificación de parte de los discípulos de cristo:

HEB 10:21-22 “Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”.

Estas pueden ser las palabras de aquellos que renuncian a tales cosas:

“ El día de hoy renuncio a las obras de las tinieblas, al orgullo de la maldad y de la inmoralidad; al materialismo renuncio a todo aquello que puede destruir mi alma y me someto a la autoridad de aquel que vino a liberarme: a Jesucristo mi salvador”.

Amén