La pasión de cristo

¿Cuál fue la mayor preocupación de nuestro señor Jesucristo, unas horas antes de ir a la cruz?; y ¿qué le hizo orar a Dios en tres ocasiones en el huerto de Getsemaní?.

¿Porque sufrió nuestro señor?, Acaso, como se ha dicho por interpretes de la palabra, ¿Qué Jesús quería evitar el dolor que le causarían los golpes y el maltrato hasta la muerte?

¡La respuesta es no!

¿Porque?

Hebreos 12:2 “Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios”.

Si él señor con gozo sufrió la cruz, y si en él no había temor; entonces porqué en tres ocasiones oró a nuestro padre de esta manera:

Mateo 26:39  “Unos pasos más adelante, se inclinó sobre su rostro y comenzó a orar. Y decía: «Padre mío, si es posible, haz que pase de mí esta copa. Pero que no sea como yo lo quiero, sino como lo quieres tú.»”.

¿A qué copa se refería Jesús? ,¿por qué sentía en el alma una tristeza de muerte?. Su gran pesar era que Jesús iba a vivir una separación de su padre celestial.

Él viviría en la cruz, el clímax de su sufrimiento; la separación de su amado padre, que desde la eternidad lo había mantenido en unidad perfecta.

Nosotros merecíamos el juicio divino, la muerte eterna y él siendo perfecto en todo, tomo nuestro lugar para recibir la ira de Dios, la ira que debía ser para nosotros.

2Co 5:21

“Él que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado; para que seamos justicia de Dios en el. Él siendo una gran bendición, por nosotros se hizo maldición. El pecado que nos mantenía lejos de Dios; sería derrotado en la cruz. Y así Cristo vivió la antesala de la victoria del hijo del hombre:”

Mateo 27:45 “Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde hubo tinieblas sobre toda la tierra”.

Mateo 27:46 Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: «Elí, Elí, ¿Lema Sabactani? Es decir, «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

En esa condición se habría de cumplir el propósito de la salvación: satanás, el astuto, creyó que al fin tenía victoria sobre el hijo de Dios. Pero Dios, que es perfecto en sabiduría, llevo a su unigénito al sacrificio, como el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Jesús dijo:

Juan 19:30 “Cuando Jesús probó el vinagre, dijo: «Consumado es»; luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu”.

Consumado es:

Yo he pagado la deuda que ellos tenían, que les impedía entrar al reino de mi padre. La separación del hijo de Dios para que por la fe en él y en su sangre derramada, nosotros, hoy tengamos la salvación y vida eterna.

Amén